La selección española fue la que más propuso durante el encuentro, dominó la posesión y generó las oportunidades más claras hasta que logró imponerse por la mínima diferencia para conquistar el título.
España levantó su segunda Copa del Mundo, igualando la hazaña conseguida en Sudáfrica 2010. Además, frustró el intento de Argentina de convertirse en bicampeona del mundo.







